viernes, 8 de enero de 2010

Inexplicable el dolor del corazón

El tiempo es más lento de lo normal,
el dolor es difícil de controlar,
las estrellas que alumbraban mi sendero,
han volado hacia otro lugar.

Una ráfaga de viento recorre mis mejillas,
tirando cristales espontáneos que fabrican mis pupilas,
se estrecha mi corazón, como si la mano de diablo lo apretara,
y me dejara sin habla y la mirada fija.

Dónde están esos pilares blancos,
guardianes del tesoro al que nunca tendré acceso,
dónde estás estrella viajera,
que ignoras el amor que siento.

Maligno, insolente y perverso,
es el anhelo de tu cuerpo,
que si lo hiciese mío,
te llevaría al cielo.

Extraños son los sentimientos que te extrañan,
de tu huida no puedo escapar,
prisión sin rejas que me has colocado,
y de la que tú solamente me puedes liberar.

1 comentario:

  1. enserio eres genial te admiro.
    este poema tambien me encanta, de echo me gusto desde que te vi escribiendolo.
    bueno nos vemos!
    veronica

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