miércoles, 9 de noviembre de 2011

Mientras duermes

Mientras duermes te confieso cuanto te quiero
expulsan mis labios esos versos
que se pierden donde inician tus sueños
se estrellan en tus oídos mis palabras
regresan murmurando que descansas.
Ahora te confieso que me sincero
diciéndote que me encanta nuestro tiempo
que cada palabra de amor no la pronuncia mi voz
sino mi corazón que suspira mi pensamiento.
Me miro reflexionando que nunca dije a nadie
¡Mi Amor! ¡Mi vida! Que tales palabras
eran ridículas y no valían nada,
ahora me doy cuenta
que en cada una de ellas
te llevas parte de mi alma, de mi corazón, de mis sentidos.

Y te susurro al oído que te llevo conmigo en un beso
que es tan especial compartir un momento bello
como ocurre cuando te encuentro de prisa al comienzo
esa emoción que se agita al viento
y que grita ¡Te quiero!

Una despedida en el inicio del día
una despedida que se carga de adrenalina
un beso fugaz que se queda grabado en nuestros labios
y un mensaje secreto que se impregna de buenos deseos.

Me encanta encadenarme a tu mano
colgarme de la esperanza que hay en la unión de nuestros dedos
soldados que se juntan para hacer el amor en su encuentro
uniendo nuestro romance tan solo con la unión de ellos.

Vivo cada vez que tu cabeza llega a mi pecho
cuando se entrelazan tus cabellos al borde de mi cuerpo
respiro cada que tu aroma llega a su destino
deleita mi olfato dejándolo preso de tu encanto.

Todo esto te lo digo mientras duermes
y lo sigo diciendo porque sé que mis palabras
cruzan el umbral de tu pensamiento
y se llegan a plantar en el centro de tu corazón sincero.

Mientras duermes yo te vigilo,
contemplo a la distancia tu sueño
porque mientras duermes se que descansas de tu aburrimiento
y que no hay nada mejor
que oírte nadar en tus sueños.